domingo, 23 de noviembre de 2008

Stuck Inside a Cloud - George Harrison


Ayer iba viajando en el taxi, tenía los audífonos puestos y en el reproductor de mp3, sonaba esta canción que hace mucho tiempo no escuchaba. Es del último disco que publicó George Harrison antes de morir en el 2001 a los 58 años.

"Atrapado en una nube" es la traducción del título, y no he colocado la letra, porque en realidad, esta canción me gusta más porque tiene una melodía adictiva. Miraba, a través de la ventanilla del auto, las calles de Breña y pensaba en lo gran guitarrista que fue George. Y no porque tocara rápidísimo o porque tuviera una técnica increíble, sino porque las melodías que arrancaba de la guitarra me conmovían de una forma muy particular.

Esta canción es un gran ejemplo de este talento que George tenía para los solos de guitarra. El solo de la introducción; el del final de la primera estrofa; el que se escucha al final de la segunda estrofa y el último con el que finaliza la canción. Cada uno más genial que el anterior.

La guitarra con slide que tan magistralmente tocó él en sus discos solistas, aquí es ejecutada con la maestría que da el tiempo: es decir, George cada vez tocaba mejor. Me ponía a pensar en lo injusto que fue su deceso, cuando él tenía aún tanto por darnos, tantas canciones geniales que se quedaron en la no existencia cuando el cáncer apagó su vida.

La tarde de ayer, tarde soleada (lo cual me deprime) y con esta canción en mis oídos, era prácticamente inevitable derramar una lagrima, por tanta emoción junta en esos solos. Nunca intentaré tocarlos yo, porque se perdería esa magia que hay en lo desconocido. Que se quede en el misterio lo que requiero para tocarlos, qué cuerdas pulsar y qué trastes pisar. Porque sería imposible, además, tocar con ese sentimiento, con ese talento que sólo le es concedido a unos cuantos elegidos.

George ingresó a The Beatles a través de Paul, quien le dijo a John que conocía a un muchacho, menor que ellos, que ejecutaba a la perfeccción la canción "Raunchy". John lo escucha tocar y le dice: "Estás dentro del grupo", en ese momento nace la magia: John, Paul y George. A pesar de que mucho después se les une Ringo y completa la leyenda, ellos tres ya hacían magia desde sus primeras grabaciones.

Hace poco bajé de internet, el cover de la canción "Take good care", y me di cuenta además que George tenía una hermosa voz, especialmente en las primeras grabaciones de The Beatles. Luego a lo largo del tiempo fue modificando su forma de cantar, hasta el punto de parecer otro cantante. Y también con el tiempo fue aprendiendo a componer. John solía decir que George sólo entró al grupo como guitarrista, y muchas veces las canciones que George propuso fueron desechadas por no tener la calidad suficiente para ser editadas en los discos de The Beatles.

Pero si tienes el talento, convives todos los días con dos compositores como John y Paul, los ves trabajar y aportas tus ideas a las canciones que ellos componen, pues tarde o temprano empezarás a componer.

George, con el tiempo, llegó a componer canciones de la misma importancia que los temas firmados por Lennon/McCartney, y llegó también a ser mi Beatle preferido, cuando por azar, grabé de Radio Doble Nueve, su primer disco solista "All things must pass", "Todas las cosas deben pasar", en diciembre de 1994 y desde ahí hice que su música fuera la banda sonora de mi vida.

Por eso, desde aquí, donde quiera que estés George, te envío un agradecimiento y mi admiración, por tu obra inconmensurable; por hacer de este mundo un mejor lugar, gracias a tus canciones; por tocar con tanto sentimiento la guitarra y por haber sido parte esencial de la magia que The Beatles dió y seguirá dando al mundo.

He aquí la canción que motivó esta entrada en mi blog. http://www.youtube.com/watch?v=CkFJxQOv4t8

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